Folk Tale

El Asno y Júpiter

AuthorFélix María Samaniego
LanguageSpanish
OriginSpain

-No sé cómo hay Jumento que, teniendo un adarme de talento, quiera meterse a Burro de hortelano. Llevo a la plaza desde muy temprano cada día cien cargas de verdura; vuelvo con otras tantas de basura; y, para minorar mi pesadumbre, un criado me azota por costumbre. Mi vida es ésta, ¿qué será mi muerte, como no mude Júpiter mi suerte?. Un Asno de este modo se quejaba. El dios, que sus lamentos escuchaba, al dominio le entrega de un tejero. -Esta vida, decía, no la quiero: del peso de las tejas oprimido, bien azotado, pero mal comido a Júpiter me voy con el empeño de lograr nuevo dueño. Enviolo a un curtidor, entonces dice: -Aún con este amo soy más infelice. Cargado de pellejos de difunto me hace correr sin sosegar un punto, para matarme sin llegar a viejo, y curtir al instante mi pellejo. Júpiter, por no oír tan largas quejas, se tapó lindamente las orejas, y a nadie escucha, desde el tal Pollino, si le habla de mudanza de destino. Sólo en verso se encuentran los dichosos, que viven ni envidiados ni envidiosos. La espada por feliz tiene al arado, como el remo a la pluma y al cayado; mas se tienen por míseros en suma remo, espada, cayado, esteva y pluma. Pues ¿a qué estado el hombre llama bueno? Al propio, nunca; pero sí, al ajeno.


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